• Durante el encuentro, el doctor Josep Redón, investigador principal de INCLIVA en el proyecto, presentó los parámetros de salud de las seis ciudades pilotos
  • València ha sido líder del proyecto, en el que han participado también Heerlen (Países Bajos), Leeds (Reino Unido), Edirne (Turquía), Obuda (Hungría) y Jelgava (Letonia)

Evento final Wellbased

La ciudad de València ha acogido el evento final del proyecto europeo WellBased, una iniciativa financiada por el programa Horizon 2020 de la Unión Europea, que durante los últimos cuatro años ha trabajado para mitigar la pobreza energética y sus efectos en la salud en seis ciudades europeas.

Bajo el lema ‘Derecho a la energía, Derecho a la salud: Perspectivas de política e investigación desde el proyecto WellBased’, el encuentro reunió a responsables políticos, personal investigador, profesionales de la salud y expertos en energía para compartir los resultados del proyecto, debatir estrategias de intervención y presentar recomendaciones de políticas públicas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas en situación de vulnerabilidad energética.

El Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA ha participado en este proyecto, que ha reunido a 19 socios (municipios, institutos de investigación y ONG que abarcan diversas disciplinas, incluidas las competencias científicas, clínicas, sociales y medioambientales) de 10 países.

El trabajo de INCLIVA en WellBased se ha centrado en el diseño de la metodología de evaluación y en el impacto que la intervención sobre elementos de pobreza energética tiene en la incidencia y evolución de los parámetros de salud (presión arterial, saturación de oxígeno y calidad del sueño), así como en el uso de recursos sanitarios (necesidad de acudir a visitas no programadas al médico, urgencias u hospitalización). Durante el desarrollo del proyecto, ha participado en la recogida y análisis de información sanitaria de los diferentes países en los que se ha llevado a cabo el estudio de campo.

Además, INCLIVA ha sido responsable del diseño y seguimiento de los aspectos éticos y de protección de datos del proyecto, dada la experiencia consolidada en otros proyectos europeos a gran escala.

En la jornada final, organizada por València Innovation Capital, de la Concejalía de Innovación del Ayuntamiento de València, e INCLIVA, el doctor Josep Redón, investigador principal de INCLIVA en el proyecto, presentó los parámetros de salud de las seis ciudades pilotos.

Participaron, además, representantes de la Comisión Europea, la comunidad investigadora y actores clave en la lucha contra la pobreza energética, que abordaron los principales hallazgos del proyecto, los impactos de las intervenciones realizadas en las ciudades participantes y las estrategias más efectivas para reducir la pobreza energética y mejorar la salud pública. Se trató también sobre las distintas colaboraciones llevadas a cabo, algunas público-privadas en València, como la surgida con Pascual Martí permitió repartir ventiladores a los hogares participantes en el piloto en verano.

Un problema de salud pública

El proyecto Wellbased, liderado por la ciudad de València, ha demostrado que la pobreza energética es un problema de salud pública con graves consecuencias en la salud física y mental de las personas vulnerables. Entre los efectos más críticos se encuentran el agravamiento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, problemas musculoesqueléticos, ansiedad, depresión y aislamiento social.

Para abordar estos problemas, Wellbased ha desarrollado programas urbanos integrados en seis ciudades piloto (incluyendo València): Heerlen (Países Bajos), Leeds (Reino Unido), Edirne (Turquía), Obuda (Hungría) y Jelgava (Letonia). En ellos se han combinado medidas de eficiencia energética con estrategias de salud y bienestar; y se han identificado cinco ámbitos clave de acción: incorporar la salud en todas las políticas y promover enfoques multidimensionales; fomentar la colaboración intersectorial entre salud, energía, vivienda y servicios sociales; sensibilizar y entrenar a profesionales para abordar la pobreza energética desde una perspectiva sanitaria; integrar indicadores de salud y energía para medir el impacto de las intervenciones; y desarrollar modelos de financiación sostenibles para garantizar la implementación de medidas efectivas.

Otras de las conclusiones a las que se ha llegado con el proyecto es enfatizar la importancia de reconocer el acceso a la energía como un derecho fundamental, involucrar a la comunidad en la toma de decisiones y fortalecer el papel de los y las profesionales de la salud en la identificación y tratamiento de la pobreza energética.

En definitiva, WellBased ha propuesto un enfoque holístico y basado en la evidencia para mitigar la pobreza energética y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.